Proyecto BlindTex para matemáticas accesibles con LaTeX

El proyecto BlindTex es un proyecto orientado a convertir expresiones matemáticas escritas en LaTeX a lenguaje natural, con el objetivo de facilitar su lectura mediante productos de apoyo como lectores de pantalla y dispositivos braille. La idea es la de transformar una sintaxis pensada para composición matemática en una salida más cercana al lenguaje hablado para recorrer el contenido y entender y recorrer con mayor facilidad.

El proyecto se presenta como una herramienta de accesibilidad especializada en la conversión de ecuaciones escritas en LaTeX a lenguaje natural. Su enfoque está dirigido a reducir barreras de acceso al conocimiento científico y técnico para personas ciegas o con baja visión.

LaTeX es uno de los formatos más utilizados para escribir fórmulas matemáticas, artículos científicos, apuntes técnicos y documentación universitaria.

Un contenido puede estar bien escrito para ser renderizado visualmente. Pero eso no implica que sea fácil de interpretar de forma auditiva. Una expresión como una fracción, una raíz o una potencia puede volverse ambigua o muy difícil de seguir si no se expresa con una estructura verbal clara. BlindTex trabaja justamente sobre ese problema.

La herramienta no se limita a “leer caracteres”, sino que se intenta trasladar la estructura matemática a una forma verbal. En la documentación del repositorio se muestra como ejemplo la conversión de una fracción escrita en LaTeX a una salida como fracción 2 sobre 3 más 4 finFracción, dando una idea más clara de la jerarquía de la expresión matemática.

Instalación y uso

BlindTex puede instalarse desde Python con usando pip y se debe ejecutar desde la terminal.

El proyecto incluye una web pública de presentación y una aplicación web para probar conversiones, lo que ayuda a acercar la herramienta tanto a desarrolladores como a potenciales usuarios finales o docentes interesados en experimentar con ella.

Software libre y posibilidad de colaboración

BlindTex se distribuye como proyecto de código abierto bajo licencia GPL-3.0 y mantiene su código en GitHub.

Disponible revista ASEPAU 10

La Asociación española de profesionales de la accesibilidad universal ha publicado el número 10 de su revista digital.

Este número perteneciente a la primavera de 2026 trata diversos temas de la accesibilidad tanto física como digital, en especial los enfocados al arte y la expresión artística.

Logotipo de ASEPAU

Participación personal

En este número 10 de la revista participo con dos artículos sobre accesibilidad digital.

El primer artículo se titula ¿Son los asistentes virtuales una alternativa válida para cumplir la normativa de accesibilidad web? En él exploro el impacto de utilizar agentes con IA tanto para solucionar barreras de accesibilidad desde el navegador o desde el lado del desarrollador.

En el segundo artículo, titulado ARIA es el nuevo amigo de la accesibilidad digital, hablo sobre la evolución de las tecnologías para la Web y de la necesidad de aceptar esas tecnologías y trabajar para conseguir una web accesible e innovadora pasando por aprender a usar ARIA correctamente y asumirla como un aliado esencial de la accesibilidad digital.

Obtener la revista

La revista se distribuye de forma gratuita en formato PDF. Puedes obtener el número 10 de la revista en PDF o leer los artículos de forma individual.

Puedes leer el resto de publicaciones de ASEPAU en su sitio web.

Introducción a Javascript

Cuando abrimos una página web en el navegador, éste interpreta el código HTML para entender qué contenido hay y qué significa cada parte. Después aplica el CSS para definir el aspecto visual de ese contenido. Pero una página web moderna no solo necesita estructura y presentación: en muchos casos también necesita comportamiento, lógica e interacción. Ahí es donde entra JavaScript.

JavaScript es el lenguaje que permite que una página web responda a acciones del usuario, modifique contenidos, valide formularios, cargue información sin recargar toda la página o cambie el estado de distintos elementos de la interfaz. Es, por tanto, la parte de la Web que aporta funcionalidad y dinamismo.

Qué es JavaScript

JavaScript es un lenguaje de programación. A diferencia de HTML y CSS, que no son lenguajes de programación, Javascript sí puede ejecutar comandos y funciones de lógica. Esto no implica que Javascript no tenga que relacionarse con HTML o CSS. Con HTML describimos el contenido y su estructura. Con CSS definimos la presentación visual. Con JavaScript programamos el comportamiento de la página.

Dónde se puede usar Javascript

Aunque mucha gente identifica JavaScript solo con el navegador, el lenguaje también se puede utilizar fuera de la Web en otros entornos como scripts en la Terminal de Linux o MacOçS, como lenguaje de programación para servidores con NodeJS o para programar servicios para la Nube.

El estándar del lenguaje se denomina ECMAScript, y JavaScript es su implementación más conocida en la actualidad.

Ejemplo básico en JavaScript

A continuación tenemos un ejemplo de una página HTML con un botón y un pequeño fragmento de JavaScript:

<!doctype html>
<html lang="es">
<head>
<meta charset="utf-8">
<title>Mi primera página con JavaScript</title>
</head>
<body>
<h1>Mi primera página con JavaScript</h1>
<p id="mensaje">Todavía no ha pasado nada.</p>
<button id="boton">Pulsa aquí</button>

<script>
document.getElementById("boton").addEventListener("click", function () {
document.getElementById("mensaje").textContent = "Has pulsado el botón.";
});
</script>
</body>
</html>

Si guardamos ese contenido en un fichero con extensión .html y lo abrimos con el navegador, veremos una página con un botón. Al pulsarlo, el texto del párrafo cambiará.

Ese cambio no lo hace HTML ni lo hace CSS. Lo hace JavaScript.

Qué está ocurriendo en el ejemplo

Aunque a primera vista pueda parecer mucho código, en realidad están pasando pocas cosas.

Primero tenemos este párrafo:

<p id="mensaje">Todavía no ha pasado nada.</p>

Ese párrafo tiene un atributo id con el valor mensaje. Ese identificador nos permite localizar el elemento desde JavaScript.

Después tenemos este botón:

<button id="boton">Pulsa aquí</button>

También tiene un id, en este caso boton.

Y por último aparece el bloque script:

<script>
document.getElementById("boton").addEventListener("click", function () {
document.getElementById("mensaje").textContent = "Has pulsado el botón.";
});
</script>

Ese bloque contiene código JavaScript que el navegador ejecuta. La instrucción busca el botón, escucha el evento de pulsación (click) y, cuando ese evento ocurre, modifica el texto del párrafo.

La etiqueta <script>

La forma más habitual de incluir JavaScript en una página HTML es mediante la etiqueta <script>.

Puede escribirse directamente dentro del propio documento HTML:

<script>
console.log("Hola desde JavaScript");
</script>

O bien enlazarse desde un fichero externo:

<script src="app.js"></script>

En la práctica, cuando el código crece, lo normal es utilizar un fichero independiente. Esto facilita el mantenimiento, permite reutilizar código y evita mezclar demasiadas responsabilidades en el HTML.

JavaScript y el DOM

Cuando JavaScript trabaja con una página HTML, normalmente no “ve” el fichero como texto plano, sino como una estructura interna que el navegador ha construido en memoria.

A esa representación se la suele llamar DOM (Document Object Model).

Utilizando el DOM, JavaScript puede realizar diversas funciones como buscar y manipular elementos de la página, añadir y eliminar elementos, reaccionar a eventos provocados por el usuario o por el navegador…

JavaScript no sustituye a HTML

Una idea importante al empezar es que JavaScript no debería utilizarse para suplir una mala estructura HTML.

Primero conviene tener un documento HTML bien organizado y semántico. Después CSS se ocupa de la presentación. Y finalmente JavaScript añade comportamiento.

Si se invierte ese orden, es fácil terminar con páginas difíciles de mantener, menos accesibles y más frágiles.

En artículos anteriores indicamos que HTML describe contenido y CSS describe presentación. Siguiendo esa idea de separar contenido, diseño y funcionalidad, Javascript debe añadir funcionalidad sin romper la semántica del documento. Esta separación de responsabilidades hace que la página sea más clara, con un mejor mantenimiento y más robusta.

JavaScript no debe ser intrusivo ni imprescindible

Aunque JavaScript aporta mucha potencia a una página web, conviene usarlo con cierta prudencia.

Una mala práctica bastante común consiste en construir páginas que dependen completamente de JavaScript para funcionar, incluso en tareas básicas como mostrar contenido, seguir enlaces o enviar un formulario. Cuando esto ocurre, la página se vuelve dependiente de Javascript y, en muchos casos, menos accesible.

Lo apropiado es que HTML proporcione una base sólida por sí mismo. Es decir, que la estructura del documento, los enlaces, los textos y la información principal existan ya en el marcado. Después, JavaScript puede enriquecer esa base con comportamiento adicional: validar datos en el navegador, mostrar u ocultar partes de la interfaz, actualizar contenidos o responder a acciones del usuario.

Con esto se mantiene la idea de que JavaScript debería mejorar la experiencia, no convertirse en un obstáculo.

También conviene evitar un uso intrusivo del lenguaje. Por ejemplo, no es buena idea abrir ventanas inesperadas, cambiar el foco sin necesidad, alterar el contenido de manera brusca sin avisar o interceptar comportamientos normales del navegador si no hay un motivo claro. Todas esas prácticas pueden desorientar a muchas personas usuarias y hacer que la navegación resulte confusa.

Accessible stopwatch para MacOS: simple, útil y accesible

Ya está disponible en la MacAppStore la última aplicación de Tyflos Accessible Software. Esta aplicación es Accessible stopwatch.

Esta app está diseñada para medir el tiempo de forma rápida, clara y totalmente accesible. Perfecta para contabilizar cuánto tardas en completar una tarea, controlar el tiempo de trabajo de un equipo o llevar el seguimiento de cualquier actividad en la que necesites un cronómetro sencillo y fiable.

Esta aplicación nace de la necesidad concreta de tener una app disponible en MacOS para controlar el tiempo invertido en completar ciertas tareas pero buscando no ser intrusiva y no crear barreras cognitivas y solucionar otras carencias de accesibilidad en apps de este tipo.

Puedes descargar esta app de la MacAppStore.

Introducción a CSS

Cuando abrimos una página web en el navegador, éste interpreta el código HTML para entender qué contenido hay y qué significa cada parte (títulos, párrafos, enlaces, formularios, etc.).

Además de estructura y semántica, una página necesita presentacióny estilo visual (tipografías, tamaños, colores, márgenes, alineación, distribución en columnas, etc).

En los artículos sobre HTML se ha hablado de contenido, semántica y estructura pero nunca hablamos de aspecto visual o diseño. Esto se debe a que HTML, en las versiones más modernas y responsables con la accesibilidad, ha cedido toda la responsabilidad de definir el aspecto visual del contenido a la parte CSS de una página web.

Qué es CSS

CSS son las siglas de Cascading Style Sheets (Hojas de estilo en cascada).

Al igual que ocurre con HTML, CSS no es un lenguaje de programación. No ejecuta lógica como lo haría JavaScript; en su lugar, define reglas de estilo que el navegador aplica sobre los elementos HTML para controlar cómo se muestran en la pantalla.

La idea fundamental es separar responsabilidades entre las distintas partes de una página web. El código HTML describe el contenido y su estructura. El código CSS describe el aspecto visual y parte del comportamiento de presentación (por ejemplo, el diseño adaptable o ciertas animaciones). Por último, el código Javascript describe la funcionalidad y el dinamismo de la página.

Ejemplo básico en CSS

Un ejemplo típico es tener un fichero HTML y, aparte, un fichero CSS enlazado. Por ejemplo, un HTML clásico es:

<!doctype html>
<html lang="es">
<head>
<meta charset="utf-8">
<title>Mi primera página con CSS</title>
<link rel="stylesheet" href="styles.css">
</head>
<body>
<h1>Mi primera página</h1>
<p>Este es un párrafo con información.</p>
<a href="https://programaraciegas.net">Visitar el blog</a>
</body>
</html>

Y el contenido del fichero styles.css podría ser:

body {
font-family: system-ui, sans-serif;
line-height: 1.5;
}

h1 {
font-size: 2rem;
}

a {
text-decoration: underline;
}

Si guardamos ambos ficheros en la misma carpeta y abrimos el HTML en el navegador, veremos que el contenido es el mismo, pero con el aspecto definido por las reglas CSS.

Por qué estilos en cascada

El término cascading (en cascada) tiene una razón por la forma de aplicarse los estilos en un contenido. Cuando varias reglas podrían aplicarse al mismo elemento, CSS define un sistema para resolver conflictos (origen, orden, especificidad, importancia). 

Partes de una regla CSS

La unidad básica de CSS es la regla (a veces llamada ruleset). Una regla se compone de:

• Un selector, que indica a qué elementos se aplica.
• Un bloque de declaraciones, que indica qué propiedades se aplican y con qué valores.

Veamos un ejemplo simple:

p {
font-size: 1rem;
margin-bottom: 1rem;
}

En este caso:
• p es el selector: selecciona todos los párrafos.
• Dentro de { … } hay declaraciones.
• Cada declaración es un par propiedad: valor; como font-size: 1rem;.

Cómo se aplica CSS a una página web

Hay tres formas habituales de aplicar CSS:

Hoja de estilo externa

Es la forma más común y la recomendada por accesibilidad. Se enlaza desde el <head> de la página:

<link rel="stylesheet" href="styles.css">

Entre las ventajas encontramos la separación del diseño del contenido y permite reutilizar estilos en muchas páginas.

Estilos internos

Se escriben dentro de un bloque <style> en el <head>:

<style>
p { line-height: 1.6; }
</style>

Esto es útil para ejemplos o páginas muy pequeñas, pero no es reutilizable para otras páginas.

Estilos en línea

Se escriben directamente en el atributo style de un elemento del <body>: dentro de la estructura de contenidos de la página.

<p style="line-height: 1.6;">Texto</p>

Aunque este estilo se aplica al contenido, es la opción menos recomendable porque mezcla contenido y presentación y complica el mantenimiento de la página y su estructura.

Los selectores CSS

El selector es la condición que decide qué elementos reciben una regla. 
Los más utilizados son:

Selector por etiqueta

Afecta a todos los elementos de ese tipo:

p { ... }
h1 { ... }

Selector por clase

Afecta a elementos que tengan class=»…»:

.destacado { font-weight: bold; }

Y en HTML:

<p class="destacado">Texto importante</p>

Selector por id

Afecta a un único elemento con id=»…»:

#cabecera { ... }

En HTML:

<header id="cabecera">...</header>

En la práctica, para estilos suele preferirse clases antes que abusar de id, porque son más reutilizables en otros contenidos o componentes.

La cascada: qué pasa cuando hay conflicto

Es habitual que varias reglas intenten aplicar estilos al mismo elemento. CSS resuelve esto con la aplicación en cascada: el navegador decide qué declaración gana según el origen y el orden, y si hace falta entra en juego la especificidad del selector. 

Un ejemplo típico que nos podemos encontrar es:

p { color: black; }
.destacado { color: blue; }

Si un párrafo tiene class=»destacado», el color será azul porque .destacado es más específico que p.

La cascada es una de las razones por las que, al empezar con CSS, a veces parece que no se aplique correctamente a algunos contenidos. normalmente sí funciona, pero otra regla está ganando en prevalencia de la cascada.

Accesibilidad y CSS

CSS puede mejorar mucho la experiencia de navegación y la accesibilidad presente en la página web o romperla con facilidad. Un mal CSS es responsable de estas barreras de accesibilidad:

  • Contraste de color insuficiente entre texto y fondo. 
  • Eliminar el foco del teclado por estética. Evita hacer outline: none; sin ofrecer una alternativa visible.
  • No respetar preferencias del usuario, como reducir animaciones con prefers-reduced-motion. 
  • Uso de tipografía ilegible o no adaptable a las necesidades del usuario.

Estructurar el contenido textual en un documento HTML

Cuando una página HTML tiene una organización  por zonas(landmarks, secciones y encabezados), con la definición del mapa general para navegar, es necesario profundizar más en la organización de los contenidos textuales buscando cómo escribir HTML que se entienda bien tanto visualmente como con lector de pantalla, y que además sea fácil de mantener.

Semántica antes que estilo

Una idea que conviene repetir siempre es que en HTML no se dibuja la página, se describe qué es cada cosa.

El CSS se encarga de cómo se ve.

El objetivo con HTML es que el contenido tenga una estructura que se pueda comprender incluso si no hay estilos visuales, se navega por teclado o con lector de pantallas o se está accediendo desde un dispositivo móvil o de escritorio. 

Párrafos

El párrafo es la unidad mínima de texto con sentido propio. Si se está escribiendo frases que forman una idea, normalmente eso es un <p>.

Ejemplo

<p>HTML es un lenguaje de marcado. Su objetivo es describir el contenido de una página.</p>
<p>Cuando usamos elementos semánticos, hacemos que la web sea más navegable y accesible.</p>

Errores habituales

Muchos desarrolladores suelen usar <br> para construir párrafos pero <br> se debe utilizar para un salto de línea dentro de un mismo bloque, por ejemplo direcciones postales o poesía, no para separar ideas completas.

Un mal ejemplo puede ser:

HTML es un lenguaje de marcado.<br>
Su objetivo es describir el contenido de una página.<br><br>
Cuando usamos elementos semánticos...

Otro error habitual es meter párrafos dentro de cualquier cosa porque funciona en el navegador. Por ejemplo, meter texto plano directamente dentro de un contenedor sin estructura. Se puede, pero se pierde semántica y consistencia.

Listas

Una lista no es solo un párrafo con viñetas bonitas: es una relación estructural entre elementos semánticamente relacionados de forma consecutiva.

Listas no ordenadas: <ul>

Se deben utilizar para elementos sin orden relevante.

<ul>
<li>Texto alternativo</li>
<li>Encabezados jerárquicos</li>
<li>Landmarks</li>
</ul>

Listas ordenadas: <ol>

Se deben utilizar cuando el orden importa (pasos, ranking, instrucciones).

<ol>
<li>Abre el archivo HTML.</li>
<li>Localiza el contenido principal.</li>
<li>Revisa la jerarquía de encabezados.</li>
</ol>

Listas de definición: <dl>

Se deben utilizar para pares término–definición. Son muy útiles en glosarios o fichas.

<dl>
<dt>Landmark</dt>
<dd>Región navegable de una página (main, nav, footer...).</dd>

<dt>Semántica</dt>
<dd>El significado estructural de un elemento HTML.</dd>
</dl>

Errores habituales

Alguno de los errores más comunes a la hora de agrupar contenidos en lista es, por ejemplo, simular listas con <p>• …</p>: visualmente se parece, pero para la accesibilidad no es una lista.
Otros de los errores es usar listas para maquetar (por ejemplo, columnas) cuando en realidad no se está representando un conjunto de elementos relacionados.

Citas

Las citas también son marcas semánticas que ayudan a estructurar mejor el contenido textual. Existen los siguientes marcados de cita:

Cita en línea: <q> utilizada para una cita corta dentro de una frase.

<p>Como dijo alguien una vez: <q>la accesibilidad es usabilidad para todos</q>.</p>

Cita en bloque: <blockquote> utilizada para un fragmento más largo que merece entidad propia o que ocupa más de un párrafo.

<blockquote>
<p>La accesibilidad no es una característica extra. Es parte del diseño.</p>
</blockquote>

Se puede añadir la fuente de forma clara usando <cite> (no es el enlace, es la referencia bibliográfica):

<blockquote>
<p>La accesibilidad no es una característica extra. Es parte del diseño.</p>
<cite>Manual interno del equipo</cite>
</blockquote>

Errores habituales

Se suele usar <blockquote> solo para poner texto sangrado. Eso es CSS.
• Poner comillas visuales y olvidarte de la estructura: el lector de pantalla no sabe que es una cita.

Código: <code>, <pre>, <kbd>, <samp> (sí, hay más de uno)

El contenido técnico es especialmente sensible a accesibilidad y comprensión.

Código en línea: <code>

Para pequeños fragmentos dentro de un párrafo.

<p>El elemento <code>&lt;main&gt;</code> debe aparecer una sola vez por página.</p>

Bloques de código: <pre><code>

Cuando necesitas respetar espacios y saltos de línea.

<pre><code>function hello() {
console.log(Hola);
}</code></pre>

Teclas y atajos: <kbd>

Para representar lo que el usuario pulsa.

<p>Pulsa <kbd>Control</kbd> + <kbd>S</kbd> para guardar.</p>

Salida del sistema: <samp>

Para texto que representa la salida de un programa, terminal, etc.

<p>El sistema mostrará: <samp>Error: file not found</samp></p>

Buenas prácticas muy recomendables:
• Escapa caracteres en código (&lt;, &gt;, &amp;) si estás escribiendo HTML dentro del bloque.
• Si publicas tutoriales, intenta que el texto explique el código antes y después: el bloque de código sin contexto es una pared.

Tablas: solo para datos, y con estructura real

La tabla es el elemento que más se malusa.

Regla de oro:

Una tabla es para datos tabulares, no para maquetar.

¿Cuándo sí usar tabla?

Cuando tienes datos que se entienden por filas/columnas: horarios, comparativas, listados con atributos, etc.

Ejemplo básico con cabecera:

<table>
<caption>Comparativa de planes</caption>
<thead>
<tr>
<th scope=col>Plan</th>
<th scope=col>Precio</th>
<th scope=col>Soporte</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>Básico</td>
<td>0 €</td>
<td>No</td>
</tr>
<tr>
<td>Pro</td>
<td>10 €</td>
<td>Sí</td>
</tr>
</tbody>
</table>

Claves de accesibilidad:
• <caption>: describe la tabla. Muchísima gente lo olvida.
• <th> con scope=col o scope=row: define encabezados de columna o fila.
• Usa <thead>, <tbody> cuando tenga sentido: ayuda a organizar.

Errores típicos que rompen la experiencia:
• Tablas sin encabezados: el lector de pantalla leerá celdas sin contexto.
• Tablas para alinear cosas (como un grid de diseño): hoy eso es CSS (flex, grid).

¿Cuándo NO usar un <div>?

El <div> es un contenedor genérico sin semántica. No es malo, pero es la última opción, no la primera.

Usa <div> cuando:
• necesitas agrupar elementos para aplicar estilos o layout,
• y no hay un elemento semántico que describa esa agrupación.

No uses <div> cuando exista un elemento que sí describe lo que es:
• ¿Es un párrafo? → <p>
• ¿Es una lista? → <ul>/<ol>/<dl>
• ¿Es una sección temática? → <section>
• ¿Es una pieza de contenido autocontenida? → <article>
• ¿Es navegación? → <nav>
• ¿Es el contenido principal? → <main>
• ¿Es un encabezado de página o sección? → <header>
• ¿Es un pie? → <footer>
• ¿Es complementario? → <aside>
• ¿Es un botón? → <button> (no un <div> clicable)
• ¿Es un enlace? → <a>

Ejemplo clásico (y problemático):

<div onclick=guardar()>Guardar</div>

Eso visualmente puede parecer un botón, pero:
• no es accesible por teclado como un botón real,
• no tiene rol semántico correcto,
• y no hereda comportamientos estándar.

Lo correcto:

<button type=button onclick=guardar()>Guardar</button>

Un mini-checklist para tus artículos y páginas

Cuando estés escribiendo contenido textual, prueba este repaso rápido:
1. ¿Cada idea completa está en un <p> (o elemento equivalente)?
2. ¿Si hay un conjunto de items, está en una lista real?
3. ¿Si cito a alguien, uso <blockquote> o <q> según el caso?
4. ¿El código está marcado como código (<code>, <pre>, <kbd>)?
5. ¿Las tablas tienen caption y encabezados (th, scope)?
6. ¿Estoy usando <div> solo cuando no hay alternativa semántica?

Si quieres, el siguiente artículo encaja muy bien si lo enfocamos en elementos de texto de detalle que suelen aparecer en contenidos reales: <strong>, <em>, <mark>, <abbr>, <time>, enlaces bien escritos, y cómo evitar el haz clic aquí para que la navegación por enlaces tenga sentido.