The Color Contrast Checker

El proyecto The Color Contrast Checker es una herramienta web orientada a revisar el contraste entre colores y facilitar el cumplimiento de las pautas de accesibilidad relacionadas con la legibilidad visual. Su objetivo principal es permitir que diseñadores, desarrolladores y responsables de contenido comprueben si una combinación de color de texto y fondo alcanza los niveles exigidos por WCAG para los criterios AA y AAA.

La propia herramienta se presenta como un comprobador gratuito de contraste WCAG con sugerencias para encontrar combinaciones de color accesibles.

El contraste de color es uno de esos aspectos de la accesibilidad que puede parecer sencillo hasta que se analiza con cierta atención. No es suficiente con que dos colores parezcan diferentes en una pantalla concreta, con un brillo concreto y en unas condiciones de iluminación concretas. Una combinación que para una persona resulta aceptable puede ser insuficiente para otra con baja visión, daltonismo, fatiga visual o simplemente utilizando el dispositivo en un entorno poco favorable.

La accesibilidad visual no depende únicamente del tamaño de la letra ni de la calidad tipográfica. También depende de la relación entre el color del primer plano y el color del fondo. Cuando esa relación de contraste de color es baja, el contenido puede seguir estando técnicamente presente, pero deja de ser cómodo, eficiente o incluso posible de leer para gran parte de los usuarios. En esa situación el problema deja de ser estético para convertirse en un problema funcional.

Herramientas como The Color Contrast Checker ayudan a convertir una percepción subjetiva en un dato verificable. El diseñador puede introducir los colores, comprobar la relación de contraste y conocer si la combinación cumple o no los umbrales establecidos. Esta verificación resulta especialmente útil porque evita depender únicamente de la intuición, de la vista del diseñador o de la apariencia en una única pantalla.

WCAG utiliza ratios de contraste para determinar si un texto resulta suficientemente distinguible respecto a su fondo. En el modelo tradicional de WCAG 2, la escala va de 1:1, cuando no hay contraste, hasta 21:1, que corresponde al contraste máximo entre negro y blanco. Otras herramientas actuales también incorporan APCA, un modelo perceptual propuesto en el contexto de WCAG 3, que expresa el contraste mediante valores de luminancia percibida en lugar de utilizar el ratio clásico.

La revisión del contraste no debería considerarse una fase final del proyecto. Debería formar parte del diseño desde el principio. Si una paleta no permite combinaciones suficientes para texto normal, texto grande, componentes interactivos y estados de interfaz, el problema no está en la herramienta que lo detecta. El problema está en la definición de la propia paleta.

También conviene recordar que una buena puntuación de contraste no resuelve por sí sola toda la accesibilidad visual. Un texto puede tener contraste suficiente y seguir siendo difícil de leer por usar un tamaño demasiado pequeño, una fuente poco clara, demasiado espaciado negativo, bloques extensos sin estructura o información transmitida solamente mediante color.

365 Days iOS Accessibility

El proyecto 365 Days iOS Accessibility es una iniciativa orientada a compartir conocimiento práctico sobre accesibilidad en aplicaciones iOS. El proyecto consiste en publicar, durante un año, pequeñas piezas de contenido relacionadas con técnicas, recomendaciones y detalles que pueden ayudar a crear aplicaciones más accesibles.

La accesibilidad en iOS suele asociarse de forma inmediata con VoiceOver, pero el proyecto muestra que el campo es mucho más amplio. En sus publicaciones aparecen temas relacionados con SwiftUI, UIKit, visionOS, accesibilidad en Apple Watch, atajos de teclado, Voice Control, Full Keyboard Access, orientación de pantalla, texto alternativo, prioridades de orden de lectura o adaptación de interfaces a tamaños grandes de texto.

Este enfoque resulta especialmente interesante porque reduce la distancia entre la teoría y la práctica. Muchas veces la accesibilidad se presenta como una obligación general, como una fase de revisión o como una lista de comprobaciones al final del desarrollo. Sin embargo, en el trabajo diario de una aplicación móvil, las barreras suelen aparecer en decisiones pequeñas como un botón sin etiqueta clara, un orden de navegación incorrecto, un gesto sin alternativa, una pantalla que no soporta orientación horizontal, un texto que no crece correctamente o una imagen compartida sin descripción.

El valor de este proyecto está precisamente en señalar esos detalles. No sólo explica que una aplicación debe ser accesible, sino de mostrar cómo se puede mejorar una parte concreta de la interfaz, una interacción concreta o un componente concreto. En una publicación se recuerda, por ejemplo, la importancia de permitir que las imágenes compartidas por los usuarios incluyan texto alternativo para que pueda utilizarse como etiqueta de accesibilidad. En otra se habla de la necesidad de soportar ambas orientaciones cuando sea posible y de evitar obligar al usuario a girar el dispositivo.

Otro aspecto importante es la relación entre distintas herramientas de apoyo. Una aplicación con buen soporte para VoiceOver suele tener una base más sólida para otras formas de interacción, pero eso no significa que todo quede resuelto automáticamente. El proyecto recuerda, por ejemplo, que en Apple Watch puede ser útil implementar acciones rápidas para AssistiveTouch cuando existe una acción principal clara. Este tipo de observaciones ayudan a entender que la accesibilidad no depende de una única tecnología, sino de la capacidad de la interfaz para ofrecer caminos alternativos para la persona usuaria.

GAAD 2026

El próximo 21 de mayo de 2026 se celebrará una nueva edición del Global Accessibility Awareness Day, más conocido como GAAD. Será la decimoquinta edición de una jornada internacional dedicada a hablar, pensar y aprender sobre accesibilidad digital e inclusión. Su objetivo es conseguir que la tecnología digital pueda ser utilizada por todas las personas, incluidas las personas con discapacidad.

La accesibilidad digital afecta a páginas web, aplicaciones móviles, software, documentos, plataformas educativas, servicios públicos, comercio electrónico y cualquier entorno en el que una persona necesite interactuar con tecnología. No es un asunto reservado a especialistas. También involucra a quienes diseñan, desarrollan, prueban, compran, financian, legislan o toman decisiones sobre productos digitales.

El GAAD nació precisamente para reducir esa distancia entre la intención y la práctica. Muchas personas están de acuerdo con la idea de hacer tecnología más accesible, pero no siempre saben por dónde empezar. La propia web del GAAD recuerda que el conocimiento sobre accesibilidad web es un primer paso necesario para que los equipos técnicos puedan revisar, corregir y mejorar sus productos.

Una jornada con muchos eventos

Aunque el día oficial será el 21 de mayo, durante estas semanas se están anunciando diversos eventos, webinars y talleres relacionados con la accesibilidad digital. La página oficial del GAAD mantiene una sección de eventos donde se recogen actividades en distintos países y formatos.

Entre las citas previstas está la Primera Jornada de Accesibilidad Digital de la Universitat de Lleida, que se celebrará el 28 de mayo de 2026 en formato online, con inscripción gratuita y sesiones sobre personas, diseño, desarrollo web, documentos, evaluación e inteligencia artificial.

También se ha anunciado el evento Global Accessibility Awareness Day with Deque, previsto para el 21 de mayo, con actividades virtuales gratuitas orientadas a la sensibilización y al aprendizaje sobre accesibilidad digital.

Otra propuesta internacional es la jornada de Disability:IN para el GAAD, centrada en cómo las organizaciones están incorporando la accesibilidad en el desarrollo de productos, la experiencia de cliente, la tecnología y la innovación. El evento contempla sesiones para distintas regiones, incluyendo EMEA, APAC, LATAM y NORAM.

En el ámbito universitario también se celebrará el UC Global Accessibility Awareness Day 2026 Webinar, bajo el lema From Policy to Practice, con contenidos sobre implementación de políticas de accesibilidad, inteligencia artificial, problemas habituales en PDF y audiodescripción.

Estas actividades muestran que el GAAD ya no es solo una fecha simbólica. Es una oportunidad para compartir experiencias, contrastar criterios, revisar procesos y acercar la accesibilidad a personas que quizá no trabajan directamente en este ámbito, pero cuyas decisiones influyen en la vida diaria de muchas personas.

Plexus Tech y la accesibilidad digital real

Este año participaré como moderador en una mesa dentro del evento de Plexus Tech dedicado al GAAD. Plexus ya celebró en 2025 un encuentro en streaming bajo el lema de seguir trabajando por una accesibilidad digital real, con profesionales de distintos sectores, expertos en normativa, diseño UX/UI y accesibilidad digital.

En la edición de 2025 se abordaron cuestiones como la evolución normativa, la aplicación de estándares, el papel de las administraciones y la necesidad de introducir la accesibilidad desde la base de los proyectos. También se compartieron casos reales de organizaciones como Renfe, Santander, Govern de les Illes Balears y B100.

Ese enfoque resulta especialmente importante. La accesibilidad no puede aparecer al final de un proyecto como una fase de revisión o como una corrección de emergencia. Cuando llega tarde, suele llegar peor. Obliga a rehacer interfaces, reescribir contenidos, corregir componentes, revisar documentos y justificar decisiones que podrían haberse tomado correctamente desde el principio.

Hablar de accesibilidad digital real implica asumir que el cumplimiento normativo es necesario, pero no suficiente. Una interfaz puede superar determinadas comprobaciones automáticas y seguir siendo incómoda, confusa o poco usable. También puede cumplir formalmente con un criterio técnico y, aun así, no ofrecer una experiencia razonable a una persona que navega con lector de pantalla, que usa teclado, que necesita más tiempo para completar una tarea o que requiere contenidos más claros.

Accesibilidad como práctica continua

El GAAD sirve para recordar que la accesibilidad no es una campaña anual. Es una práctica continua. Cada nueva funcionalidad, cada actualización de una aplicación, cada cambio de diseño y cada documento publicado puede abrir o cerrar una puerta.

En los últimos años se ha hablado mucho de inteligencia artificial, automatización y nuevas interfaces. Estas tecnologías pueden ayudar a reducir barreras, pero también pueden crear otras nuevas si no se diseñan con criterios inclusivos. Por eso es importante que los eventos del GAAD no se limiten a explicar qué es la accesibilidad, sino que entren en cómo se aplica, cómo se evalúa, cómo se mantiene y cómo se integra en los equipos.

La accesibilidad digital no pertenece únicamente al departamento de desarrollo. Empieza en la definición del producto, continúa en el diseño, se concreta en el código, se valida en las pruebas, se comunica en los contenidos y se mantiene durante toda la vida del servicio.

El 21 de mayo es una buena excusa para revisar lo que hacemos. Pero la accesibilidad no debería depender de una fecha concreta. El valor del GAAD está en recordarnos que cada barrera digital tiene consecuencias reales y que cada mejora también las tiene.

Permiso de pegar desde otras apps en iOS

En Apple gran parte de la seguridad de sus sistemas operativos se gestiona mediante permisos. Desde iOS 16.1 existe un permiso que permite controlar al usuario que una app pueda acceder al portapapeles sin control alguno. Esto permite saber si una app está accediendo o modificando el contenido del portapapeles sin que el usuario lo sepa.

Esta configuración se puede personalizar, desde iOS 26, para cada aplicación y evitar que una app en concreto moleste al usuario preguntando si puede acceder al portapapeles. Por ejemplo, podemos evitar esa consulta cuando queramos importar un texto como libro en la app Vox libri.

Para ello debemos ir a los ajustes del iPHone, ir al apartado Apps, buscar la app Vox libri en la lista y buscar un botón llamado Pegar desde otras apps, al tocarlo se abrirá un selector y si elegimos la opción permitir ya no aparecerá la pregunta para acceder al contenido del portapapeles sólo para la app de Vox libri.

AraWrite, una herramienta de ayuda a la discapacidad cognitiva

AraWrite es una aplicación de libre distribución presentada en Aragón como herramienta de accesibilidad cognitiva vinculada a ARASAAC. Su función principal consiste en adaptar textos a pictogramas de forma semiautomática, apoyándose en inteligencia artificial y en el ecosistema gráfico de ARASAAC.

Además de traducir texto a pictogramas, esta operación se realiza de forma automática simplificando el proceso para las personas que no se han especializado en la discapacidad cognitiva.

Los beneficios de AraWrite impactan en personas con discapacidad intelectual, con trastornos del lenguaje, con autismo, con dificultades de comprensión lectora, con necesidades de apoyo en contextos educativos o comunitarios. En muchos casos, las soluciones de accesibilidad para los perfiles de discapacidad cognitiva eran insuficientes debido a la falta de profesionales de la accesibilidad especializados en este perfil de discapacidad.

Proyecto Eclipse inclusivo

La astronomía suele presentarse como una ciencia profundamente visual. Las barreras de accesibilidad más comunes consisten en el uso de fotografías del cielo, mapas estelares, telescopios, imágenes espectaculares del Sol, la Luna o las galaxias. Esto provoca que muchas personas con discapacidad visual no puedan acercarse a esta ciencia en igualdad de condiciones. Las nuevas tecnologías están siendo utilizadas para reducir esas barreras de accesibilidad y hacer que la astronomía sea más inclusiva y accesible. Dentro de esas iniciativas encontramos al proyecto Eclipse inclusivo.
Este proyecto nace de una iniciativa de cultura científica impulsada desde el Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC con motivo del eclipse total de Sol que recorrerá la península ibérica el 12 de agosto de 2026. 

El proyecto busca aprovechar un acontecimiento astronómico excepcional para acercar la ciencia al público general durante el año previo, y hacerlo desde una perspectiva inclusiva. Su lema es Un eclipse, muchas formas de vivirlo.

El proyecto trabaja para que las actividades relacionadas con este fenómeno sean accesibles para personas ciegas o con discapacidad visual, pero también que lleguen a público escolar y a colectivos vulnerables.

Una de las piezas más llamativas del proyecto es Eclipse compartido, una línea de trabajo orientada a facilitar que las personas con discapacidad visual puedan experimentar el eclipse mediante actividades inclusivas y herramientas adaptadas. Entre esas herramientas destaca LightSound, un dispositivo basado en tecnología Arduino que transforma la intensidad de la luz en sonido. Mientras la Luna cubre el Sol, la variación lumínica se convierte en un cambio audible. El eclipse deja de ser solo algo que se mira para convertirse también en algo que se escucha.

Además de la sonificación, el proyecto contempla talleres educativos sobre el Sol y los eclipses con modelos táctiles y actividades adaptadas, en colaboración con el Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Barcelona.

El ICE-CSIC también ha publicado una presentación detallada de la iniciativa en su sitio web.