Entrevista en Apple coding podcast

La semana pasada Julio Cesar Fernandez, director de Apple coding academy y la voz que escuchamos en el podcast de Apple coding me invitó a participar en una entrevista en su podcast para hablar de todo un poco.

Desde mi nueva app Vox libri, el desarrollo con la IA como apoyo o los distintos enfoques a la hora de trabajar en el negocio de la ingeniería del software. Una entrevista entretenida en la que tocamos muchos temas de forma muy relajada.
Puedes escuchar el número 12 de Apple coding podcast en la que se encuentra la entrevista. 

Introducción a HTML

Al abrir una página web con nuestro navegador lo que está haciendo la aplicación del navegador web es, principalmente, interpretar un fichero con extensión HTM o HTML.

HTML son las siglas de HyperText Markup Language (Lenguaje de Marcado de Hipertexto). Es importante resaltar lo de lenguaje de marcado: HTML no es un lenguaje de programación. No “ejecuta” lógica como lo haría Swift, Python o JavaScript, sino que marca el contenido para indicar diversa información semántica como qué título tiene la página, en qué idioma está el contenido principal, qué elementos hay en la página (párrafos, imágenes, controles de formulario, etc) indicando qué es cada trozo de contenido en la página.

HTML se usa principalmente para estructurar contenido en la Web, aportar semántica en los contenidos y ser el nexo de unión para otras tecnologías de la web como CSS y Javascript.

Ejemplo básico en HTML

Un ejemplo básico del código HTML de un fichero .htm podría ser el siguiente:

<!doctype html>

<html>

  <head>

    <title>Mi primera página</title>

  </head>

  <body>

    <h1>Mi primera página</h1>
    <p>Este es un párrafo con información.</p>
    <a href=»https://programaraciegas.net»>Visitar el blog</a>

  </body>

</html>

 

Si copiamos el contenido anterior en un fichero con la extensión .htm, por ejemplo «prueba.htm» y lo abrimos con nuestro navegador web veremos lo que hemos creado.

Partes de un fichero HTML

Un archivo HTML suele tener extensión .html (por ejemplo, index.html). Aunque puede contener muchas secciones, la estructura base se repite casi siempre.

Declaración del tipo de documento

La primera línea típica es:

<!doctype html>

Esta declaración indica al navegador que el documento debe interpretarse como HTML moderno.

Elemento raíz: <html>

Todo el contenido se engloba dentro de <html>…</html>:

<!doctype html>
<html>
...
</html>

Cabecera del documento: <head>

La sección <head> contiene metadatos: información para el navegador y para otros sistemas, pero que normalmente no se muestra como contenido principal en pantalla.

Ejemplo:

<head>
<meta charset="utf-8">
<title>Introducción a HTML</title>
</head>

La línea <meta charset=»utf-8″> indica la codificación de caracteres (muy importante para tildes y caracteres especiales).

La línea <title> define el título que suele verse en la pestaña del navegador.
Cuerpo del documento: <body>

En <body> va el contenido visible o “principal”: textos, enlaces, imágenes, formularios, etc.

<body>
<h1>Introducción a HTML</h1>
<p>HTML estructura el contenido de una página web.</p>
</body>

Las etiquetas HTML

Una etiqueta (tag) es una marca que indica al navegador qué tipo de elemento es un fragmento de contenido.

La mayoría de elementos HTML se representan con una sintaxis básica consistente en un nombre de etiqueta encerrado entre los signos menor que y mayor que (< y >).

<hr>

Algunas etiquetas requieren otra etiqueta de cierre. Esta etiqueta de cierre suele ser la misma etiqueta pero su nombre comienza con el símbolo de barra (/). Entre la etiqueta de apertura y la de cierre va el contenido.

<p>Esto es un contenido.</p>

Además, hay etiquetas que incluyen atributos para poder realizar ciertas acciones.

<a href=»https://programaraciegas.net»>
Visita Programar a ciegas
</a>

El atributo href permite indicar qué dirección URL se abrirá el enlace identificado por la etiqueta a.

Vox libri en Alibluebox

en el canal AliBlueBox en Youtube se ha publicado recientemente un vídeo titulado “¡La Mejor App Para Leer Libros Que He Probado! Vox Libri”.
En el video Alicia presenta paso a paso las características más importantes de Vox libri y muestra las capacidades de personalización que ofrece esta app para leer libros en el iPhone y en el iPad.

Contenido del video

Una de las aportaciones más significativas de Vox Libri, tal y como se describe oficialmente, es tratar la multimodalidad como parte estructural de la experiencia. La app ofrece lectura en pantalla, soporte de línea braille y lectura en voz alta con controles avanzados. En la práctica, esto suele marcar la diferencia entre una app “compatible” con accesibilidad y una app “diseñada” para accesibilidad.
También destaca el abanico de formatos soportados, que incluye TXT, PDF, DOCX, RTF, HTML, Markdown y EPUB. Para muchos usuarios, la accesibilidad no se decide solo en la pantalla de lectura, sino en el momento de importar materiales desde fuentes diversas, académicas o profesionales.
En accesibilidad, la lectura sostenida depende de la navegación tanto como del texto. En este punto, Vox Libri declara navegación por capítulos, encabezados, páginas, marcadores y secciones del documento, además de un modo manos libres desde auriculares. Para un lector de pantalla, “saltar” por estructura es equivalente a hojear; para una persona con dislexia o fatiga visual, reducir fricción en el control puede determinar si la lectura se mantiene o se abandona.
Otro aspecto que merece atención, y que conviene observar con criterio durante la demostración, es la presencia de funciones de traducción, resumen y simplificación “usando IA de forma local cuando el dispositivo lo permite”.

En lectura accesible, la simplificación puede ayudar a perfiles con dificultades de comprensión o con carga cognitiva elevada, y el resumen puede ser clave para estudio, trabajo o repaso rápido. Al mismo tiempo, cualquier funcionalidad de este tipo debe evaluarse por su consistencia y por cómo se integra con la navegación accesible, evitando que la “magia” oculte el texto original o complique el flujo.

Por qué este tipo de vídeos importan

Más allá de Vox Libri como producto, el valor de que un canal publique una revisión práctica de una app accesible es que normaliza la evaluación con criterios de uso, no de marketing. La accesibilidad se verifica en la interacción cotidiana. Durante el video se muestra cómo se importa un archivo, cómo se retoma una lectura, cómo se personaliza la experiencia de lectura, cómo responde la app con VoiceOver.

En definitiva, el vídeo de AliBlueBox sirve como punto de entrada útil para entender qué promete Vox Libri y, sobre todo, cómo se traduce esa promesa en experiencia real, poniendo el foco en interfaz, organización y funciones clave. 

Podéis ver el video de Vox libri en Alibluebox en su canal de Youtube.

Vox libri para iPhone

Ya está disponible en la AppStore la nueva app de Tyflos accessible software. Se llama Vox libri y su función es la de proporcionar un entorno personalizable para leer libros con la mayor accesibilidad y comodidad posible.

En la app se puede leer utilizando una voz disponible en el dispositivo, con una línea braille conectada al dispositivo o con el texto en pantalla. Se incluyen opciones de personalización para todas estas opciones para ayudar a personas ciegas, con baja visión o neurodivergencia de la visión a adaptar la aplicación a sus necesidades.

Además se incluye un modo de manos libres para controlar toda la experiencia de lectura desde los botones de los auriculares y también un modo de ruido de fondo para aquellas personas que necesitan un fondo audible para poder concentrarse en la lectura.

Icono de Vox libri

Actualmente la app está disponible para iPhone e iPad pero se está trabajando para que esté disponible también para MacOS, Apple Watch y alguna otra plataforma de Apple.

Podéis comprar Vox libri en la AppStore utilizando este enlace.

Ni corro, ni veo, pero opino

El CINTAC ha creado una nueva sección de divulgación sobre la realidad de la discapacidad en el mundo.

Esta nueva sección ha sido bautizada como Ni corro, ni veo… pero opino.

Esta iniciativa representa un paso valiente y necesario hacia un enfoque más inclusivo de la participación de las personas con discapacidad. Al abrir un espacio para compartir experiencias, reflexiones y problemáticas, la sección busca dar voz más allá de las estadísticas o los diagnósticos a quienes viven a diario la realidad de la discapacidad en primera persona. En la sociedad se suele hablar o decidir sobre discapacidad sin implicar directamente a las personas que la viven. Esta sección pone en el centro a las propias personas con discapacidad, reconociendo su derecho a opinar, proponer, cuestionar. Esa mirada interna es clave para detectar barreras reales, no solo normativas o técnicas. Hasta ahora muchas políticas o debates sobre discapacidad se han centrado en la atención, la ayuda o los servicios. Esta sección promueve la ciudadanía activa con la opinión, el testimonio, la crítica y la propuesta. Eso contribuye a normalizar la participación social de las personas con discapacidad y a fortalecer su autonomía.

La iniciativa de CINTAC va de la mano con lo que defiende el movimiento por los derechos de las personas con discapacidad: no basta con garantizar el acceso físico o técnico; también debe reconocerse la accesibilidad cognitiva, comunicativa y participativa.

En este sentido, Ni corro, ni veo… pero opino puede convertirse en un referente de “espacio seguro de expresión”: un canal donde las barreras invisibles, los prejuicios y las ausencias institucionales puedan salir a la luz.

Primer video

En el primer video de esta iniciativa Juan Carlos Ramiro y Jonathan Chacón se ponen al día en una videollamada de 45 minutos donde hablan de sus experiencias y las barreras que han encontrado al intentar comprar algo.

Puedes ver el primer video de Ni veo ni corro… pero opino en Youtube.

La importancia de integrar la accesibilidad de forma temprana

La accesibilidad digital ya no puede considerarse como una tarea aislada ni como una etapa tardía de un proyecto. El enfoque conocido como shifting left en accesibilidad implica integrar criterios de inclusión desde las primeras fases del desarrollo desde la estrategia y la definición de requerimientos en lugar de retrasarlos al test final o a una fase de corrección previa al lanzamiento de un producto o servicio.

La práctica del shifting left no sólo mejora la experiencia de los usuarios, incluidas las personas con discapacidad, también repercute positivamente en la eficiencia del equipo, la calidad del producto, el cumplimiento normativo y la contención de costes en el proyecto.

Cuando la accesibilidad se aborda de forma temprana, se favorece una experiencia verdaderamente universal. Los usuarios con discapacidad por ejemplo personas con baja visión, sordera, dificultades de movilidad o discapacidad cognitiva se benefician de una interfaz diseñada con ellos en mente desde el inicio, y a la vez se mejora la usabilidad para todos los demás. Lo que se diseña con criterios de accesibilidad tiende a resultar más claro, más usable, más compatible y más duradero. Además, al evitar que los problemas de accesibilidad se acumulen o solo se detecten al final, se reduce las tareas de reconstrucción y aplicación de parches, se minimiza la deuda técnica y se evita el elevado coste de corrección que suele surgir cuando un defecto o barrera llega hasta producción.

El reparto de responsabilidades

Desde el punto de vista estratégico mover la accesibilidad hacia la izquierda del cronograma significa que cada rol del equipo asume responsabilidades concretas en distintos momentos del ciclo de vida del proyecto. Los estrategas, por ejemplo, deben asegurarse de que la arquitectura de la información, los flujos de usuario y las decisiones de contenido contemplen personas con discapacidad en sus perfiles y contextos de uso. Se deben plantear requisitos funcionales que incluyan criterios de accesibilidad como por ejemplo navegación mediante teclado, compatibilidad con lector de pantallas, descripciones alternativas de imágenes y explicar por qué estos importan tanto para una experiencia inclusiva.
Los diseñadores tienen la misión de aplicar desde muy temprano en los wireframes y prototipos principios como alto contraste de color, tipografías legibles, orden lógico de encabezados, espaciamiento adecuado, indicadores de foco, tamaño mínimo de zonas táctiles y opciones para reducir el movimiento.
Al hacerlo de esta manera, se crean componentes de diseño que facilitan una implementación accesible y evitan que el desarrollador tenga que arreglar errores complejos más adelante.

En la fase de desarrollo, tanto front-end como back-end juegan un papel esencial: los desarrolladores front-end deben aplicar marcado semántico correcto, roles ARIA sólo cuando se requieren, gestión efectiva del foco, navegación por teclado, estados visibles de los controles, compatibilidad con tecnologías de asistencia.

Los desarrolladores back-end deben asegurarse de que la estructura generada respete los criterios de accesibilidad, documentar las decisiones, automatizar pruebas accesibles en el flujo de integración continua y reducir la deuda de accesibilidad futura.

El equipo de QA debe incluir auditorías de accesibilidad automatizadas y manuales en el ciclo de verificación: no esperar al último sprint, más bien que la accesibilidad sea parte del definition of done.

En paralelo, los creadores de contenido como editores de texto, gestores de CMS o responsables de medios también tienen responsabilidades específicas: redactar en lenguaje claro, usar estructuras de encabezado correctas, proporcionar alternativas textuales para imágenes, vídeos subtitulados, evitar texto incrustado en imágenes y asegurar la coherencia entre contenido y navegación.

Si todos estos roles trabajan de forma coordinada desde el inicio, se genera una cultura de accesibilidad que atraviesa todo el proceso y evita que la accesibilidad sea un añadido apresurado, costoso e insuficiente.

Después de la publicación

Pero el trabajo no termina con el lanzamiento del sitio web o la entrega de la aplicación. La accesibilidad requiere mantenimiento continuo. Las nuevas funcionalidades, el nuevo contenido, las integraciones de terceros, las actualizaciones de plataforma pueden introducir regresiones de accesibilidad.

Por esta razón es necesario establecer mecanismos de monitorización como dashboards de accesibilidad, auditorías periódicas automatizadas, revisiones manuales cuando sean necesarias y formación continua del equipo para mantener actualizado el conocimiento sobre pautas como World Wide Web Consortium (W3C) y estándares legales locales.

También debe existir un compromiso organizativo que vincule la accesibilidad a métricas, a cultura interna, a responsabilidad compartida en los distintos equipos y al ciclo de vida completo del producto digital.

En definitiva, integrar la accesibilidad desde el arranque del proyecto digital mediante la estrategia de shifting left permite no solo cumplir con criterios éticos y legales, sino construir productos más robustos, usables y sostenibles. Equipos que adoptan este enfoque logran una experiencia más inclusiva, reducen costes de corrección, aceleran la entrega y evitan que la accesibilidad se convierta en un parche final. En un mundo en el que una proporción significativa de la población vive con alguna discapacidad o circunstancia temporal de uso, este enfoque deja de ser opcional y se convierte en una ventaja estratégica.